El conejo de monte representa la gran mayoría de la dieta del lince ibérico. Un adulto necesita aproximadamente un conejo al día, que caza al acecho y con un salto corto, y solo de forma secundaria consume otras presas.

Una dependencia casi absoluta del conejo
El lince ibérico es un superespecialista. Según la Junta de Andalucía, el conejo de monte supone entre el 80 y el 90 % de su dieta, y el Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN sitúa ese porcentaje entre el 80 y el 100 % según la zona y la época. Esa especialización lo hace muy eficiente cuando el conejo abunda, pero muy vulnerable cuando sus poblaciones caen.
Las epidemias de mixomatosis y de enfermedad hemorrágica vírica del conejo fueron decisivas en el declive del lince durante el siglo XX. Por eso, recuperar el conejo mediante la mejora del hábitat, la creación de refugios y el control sanitario es la piedra angular de cualquier programa de conservación de la especie. Cuando el conejo cae, la reproducción del lince se resiente casi de inmediato: las hembras crían menos cachorros y los jóvenes tienen más dificultades para establecerse.
Lo esencial de su dieta
- El conejo de monte es su presa principal y casi exclusiva.
- Supone entre el 80 y el 90 % de su dieta según la Junta de Andalucía.
- Un adulto necesita aproximadamente un conejo al día.
- Una hembra con crías necesita al menos dos.
- Caza al acecho, con una carrera corta y un salto.
- Las presas alternativas no sustituyen al conejo a largo plazo.
- La recuperación del conejo es clave para la del lince.
Cuánto come y cómo caza
Un lince adulto necesita aproximadamente un conejo al día, y una hembra que cría a sus cachorros, al menos dos. Para sostener una población estable se estima que hace falta una densidad mínima de uno o dos conejos por hectárea, según la Junta de Andalucía. Por debajo de ese umbral, los linces se ven obligados a ampliar sus territorios, gastar más energía y asumir más riesgos, como cruzar carreteras o acercarse a zonas humanizadas.
Su técnica es el acecho. El lince recorre su territorio con calma o espera inmóvil junto a sendas, claros y bordes de matorral donde se alimentan los conejos. Cuando localiza una presa, se aproxima pegado al suelo aprovechando la cobertura y remata con una carrera corta y un salto. Si falla, rara vez persigue mucho tiempo. Puede ocultar parte de la presa y volver a ella más tarde.
- Acecho silencioso en bordes de matorral y claros.
- Aproximación a ras de suelo aprovechando la vegetación.
- Carrera corta y salto final.
- Mayor actividad al amanecer, al atardecer y durante la noche.
Presas alternativas y gestión del territorio
Cuando el conejo escasea, el lince incorpora otras presas: roedores, perdices, liebres, aves acuáticas como patos y ánsares, crías de ciervo o gamo y, ocasionalmente, reptiles. Sin embargo, estas alternativas no compensan por sí solas la falta de conejo y no permiten mantener una reproducción estable a largo plazo. En la práctica, la presencia estable de linces en una zona es un buen indicador de que el ecosistema mediterráneo funciona y de que el conejo mantiene poblaciones saludables.
Por eso las fincas que gestionan su territorio pensando en el lince son tan valiosas. En Cortijo Gato Clavo se trabaja en la recuperación del conejo de monte y del hábitat mediterráneo que lo sostiene, sin cebar ni alterar el comportamiento de los linces. Desde los hides de Gato Clavo es posible presenciar escenas de acecho y desplazamiento con total naturalidad.
Secuencia de una caza
- DetecciónLocaliza al conejo por el oído y la vista, a menudo en bordes de matorral.
- AcechoSe acerca agazapado, aprovechando cada mata como cobertura.
- AtaqueLanza una carrera corta y un salto preciso sobre la presa.
- ConsumoCome en un lugar resguardado y puede ocultar los restos para volver después.
Ética al observar la caza
- Nunca cebes ni ofrezcas alimento a un lince: altera su conducta y su salud.
- No te acerques a un animal que está comiendo.
- Respeta los caminos y no pisotees zonas de madrigueras de conejo.
- Elige fincas que gestionan el hábitat, como Gato Clavo, en lugar de prácticas intrusivas.
¿Quieres verlo con tus propios ojos?
Escríbenos por WhatsApp si quieres observar al lince en su territorio de caza desde los hides de Cortijo Gato Clavo.
Solicita más informaciónPreguntas frecuentes
¿Qué come el lince ibérico?
Fundamentalmente conejo de monte, que supone la gran mayoría de su dieta. De forma secundaria consume roedores, perdices, liebres, aves acuáticas o crías de ungulados.
¿Cuántos conejos necesita al día?
Un adulto necesita aproximadamente un conejo diario y una hembra con crías, al menos dos, según la Junta de Andalucía.
¿Se ceba a los linces en Gato Clavo?
No. En Cortijo Gato Clavo se trabaja en la mejora del hábitat y en la recuperación del conejo de monte, sin cebar ni condicionar el comportamiento natural de los linces.


