El lince ibérico es un depredador especialista: el conejo de monte supone más del 90 % de la biomasa que consume. Las epidemias del conejo explican buena parte del declive del felino, y su recuperación depende de gestionar el hábitat con majanos, siembras y refugio. En Cortijo Gato Clavo el conejo es la base de toda la gestión de la finca.

Un depredador especialista
Pocos carnívoros dependen tanto de una sola presa como el lince ibérico. Según la ficha de la especie del Inventario Español de Especies Terrestres, el conejo de monte supone más del 90 % de la biomasa consumida. Ciervos jóvenes, perdices, patos o pequeños roedores aparecen en su dieta solo de forma ocasional, sobre todo cuando el conejo escasea. Esta especialización lo convierte en un cazador muy eficaz, pero también en una especie frágil.
La relación es tan estrecha que la presencia estable de lince exige densidades de conejo de, al menos, en torno a un ejemplar por hectárea en otoño, la época de menor abundancia. Las hembras con cachorros necesitan aún más presas para sacar adelante a la camada. Por eso, cuando los técnicos estudian una zona para reintroducir linces, lo primero que miden es cuántos conejos hay y cómo evolucionan.
Lo esencial de la relación lince-conejo
- El conejo supone más del 90 % de la biomasa consumida por el lince.
- Se necesita en torno a un conejo por hectárea en otoño para sostener linces.
- La mixomatosis llegó a la península en los años cincuenta.
- La enfermedad hemorrágica vírica clásica apareció a finales de los ochenta.
- La variante RHDV2 se detectó en España en 2011.
- Los majanos y las siembras son herramientas clave de recuperación.
- Un monte con conejo beneficia también a águilas, búhos y otros depredadores.
Cuando el conejo cae, cae el lince
A lo largo del siglo XX, el conejo de monte perdió más del 90 % de sus efectivos en la península ibérica. La mixomatosis, llegada en los años cincuenta, y la enfermedad hemorrágica vírica de finales de los ochenta provocaron mortalidades masivas. Al mismo tiempo, el abandono rural y la pérdida de mosaicos de cultivo y matorral redujeron su hábitat. El declive del lince siguió casi en paralelo al de su presa.
La aparición en 2011 de la variante RHDV2 volvió a poner a prueba el sistema. Los estudios científicos documentaron caídas del conejo superiores al 70 % en algunas zonas linceras entre 2012 y 2013, acompañadas de menos cachorros y más desplazamientos y atropellos de linces. Esta experiencia confirmó que la conservación del felino pasa, necesariamente, por la del conejo. Ninguna medida aislada sustituye a un conejo abundante y sano.
Cómo se recupera el conejo de monte
La gestión del conejo combina hábitat, refugio y alimento. Los majanos, montones de piedras, ramas y tierra que sirven de madriguera artificial, ofrecen protección frente a depredadores y al calor. Las siembras de cereal y leguminosas proporcionan alimento en las épocas más duras, y los cercados de reproducción permiten que pequeños núcleos crezcan antes de expandirse por el monte. Todas estas actuaciones requieren constancia y seguimiento durante años.
También es fundamental mantener un mosaico de matorral y claros: el conejo necesita pasto para comer y cobertura para esconderse, y el lince necesita ese mismo mosaico para acecharlo. Los puntos de agua, el control sanitario y una caza compatible completan la estrategia. Proyectos como LIFE LynxConnect incluyen planes específicos para reforzar al conejo en las áreas linceras. Cada finca necesita su propio plan, adaptado a su suelo y a su vegetación.
- Majanos y vivares artificiales como refugio.
- Siembras y desbroces selectivos para generar pasto.
- Cercados de cría para reforzar núcleos de conejo.
- Puntos de agua y mosaico de matorral y claros.
El conejo en Cortijo Gato Clavo
En Cortijo Gato Clavo, el conejo de monte se trata como la base ecológica de todo el proyecto. La finca trabaja en la recuperación del hábitat mediterráneo, el refuerzo de los recursos tróficos y el mantenimiento de agua y cobertura vegetal, en colaboración con entidades como CBD-Hábitat. El objetivo no es atraer al lince de forma artificial, sino que encuentre un territorio rico y estable.
El resultado se aprecia en la presencia regular de más de diez linces, entre adultos, subadultos, juveniles y cachorros. Desde los hides de Gato Clavo no es raro observar escenas de caza o de acecho que muestran esta relación en directo, siempre con alta probabilidad pero sin garantías, porque se trata de animales salvajes en plena libertad. Cada observación es, en el fondo, el reflejo de un monte en buen estado.
Así se gestiona una finca para el conejo
- DiagnósticoSe estima la abundancia de conejo mediante conteos de excrementos y recorridos periódicos.
- RefugioSe construyen majanos y se conserva el matorral que protege a los gazapos.
- Alimento y aguaSiembras, desbroces en mosaico y puntos de agua mantienen al conejo en los meses críticos.
- SeguimientoSe revisa la evolución del conejo y la presencia de lince para ajustar la gestión.
Consejos para observar esta relación
- Fíjate en las zonas de borde entre matorral y pasto: allí el lince acecha.
- Las primeras y últimas horas de luz concentran la actividad de ambas especies.
- Observa en silencio: el conejo alerta al resto del monte ante cualquier ruido.
- Nunca alimentes conejos ni otra fauna para provocar escenas.
¿Quieres verlo con tus propios ojos?
Si te apetece ver cómo un monte bien gestionado sostiene al lince y al conejo, escríbenos por WhatsApp y organizamos tu visita a Gato Clavo.
Solicita más informaciónPreguntas frecuentes
¿Puede vivir el lince ibérico sin conejos?
No de forma estable. Aunque caza otras presas ocasionalmente, su supervivencia y reproducción dependen del conejo de monte. Allí donde el conejo desaparece, el lince acaba desapareciendo también.
¿Qué es un majano?
Es un refugio artificial para conejos hecho con piedras, palés, ramas y tierra. Les protege de depredadores y temperaturas extremas y favorece su reproducción.
¿Gato Clavo ceba a los linces?
No. Cortijo Gato Clavo trabaja en la recuperación del hábitat y del conejo de monte para que los linces encuentren alimento natural; la observación respeta siempre su comportamiento.


